Cuando mi hija era un bebé todo era mas sencillo. Si yo quería ir a la calle, lo único que tenía que hacer era cambiarla de pañal, vestirla con ropa apropiada y ocuparme de que estuviera bien comidita, para que luego no llorara y estar a gusto las dos. Había veces que se complicaba un poquito la cosa, porque se hacía caca en el último momento, o simplemente le entraba sueño y ya me daba penita despertarla para salir, pero en general no nos encontrábamos con demasiadas complicaciones.
A medida que ha ido creciendo la cosa ha cambiado. Ahora ya no resulta fácil ni cambiarle un simple pañal. Tiene 27 meses y está en una etapa de constantes cambios tanto físicos, como emocionales. No es el bebé de antaño, pero sigue siendo muy pequeñita, aunque ella ya es consciente de que es una personita individual, y por esta razón ya no es tan sumisa como antes.
La manera que tienen, a estas edades, de demostrarnos que ya se van haciendo mas independientes es llevándonos la contraria, para que nos demos cuenta, y apreciemos, lo mayores que se están haciendo.Para mi este comportamiento "rebelde " es justamente eso, una manera de reafirmarse, ellos mismos, como seres individuales, al mismo tiempo que esperan que nosotros nos sintamos orgullosos, porque cada vez son mas autosuficientes. Es verdad que algunos padres ven esta etapa como que sus hijos les quieren desafiar, para ver si "se hacen con el control de la familia" ( je, je, je, exagerando un poco), pero en realidad lo único que les intentan decir es que se están haciendo mayores y que necesitan su apoyo, incluso mas que antes.
Cómo decía al principio, con respecto a mi hija, ahora todo es mas complicado, en ese sentido. Cuando hay que ir a la calle para lo que sea, cuesta poner el pañal, ponerse la ropa, porque ahora resulta que hasta hay determinada ropa o calzado que no le gusta y no hay manera de ponérselo. Si hay que bañarse, es probable que no le apetezca, o a veces lo pide ella sin que nadie le diga nada..., en fin que ya va formándose su personalidad y creo que intentar imponerle las cosas "porque sí" tampoco es lo mejor para ella, ni para mi.
Muchas veces los padres nos estresamos, porque es preciso estar a una hora determinada en un sitio, y vemos que no llegamos, porque nuestro pequeño no tiene ganas de vestirse, y es verdad que a veces no nos queda mas remedio que vestirlos, casi a la fuerza, porque es una cita importante, pero yo pienso que en la medida de lo posible debemos hacer caso a estos "nuevos comportamientos", en lugar de reprimirlos constantemente y pensar que nuestros hijos no nos quieren desafiar constantemente.
El otro día leía, en el blog "El rumor de las libélulas" (que espero que a su autora no le importe que lo cite en esta entrada), que una mamá vio a su hija jugando antes de ir a la escuela, y que esta le dijo a su mamá que lo que estaba haciendo era "muy importante", y efectivamente esta madre lo vio, y lo entendió así, y dejó que siguiera con lo que estaba haciendo, admirada por su tremenda concentración en lo que hacía. Realmente cuando un niño juega, o dice, o hace, en general la mayoría de los adultos se lo toman como "cosas de niños" y no prestan demasiada atención, limitándose a reírles la gracia y ya está, pero es que probablemente, eso a lo que juega, o dice, o hace es muy importante para ellos. Los adultos lo miramos desde nuestra perspectiva, pero ¿que pensaríamos si estamos en nuestro trabajo haciendo algo que es "muy importante", y nuestro jefe viene y nos dice, ninguneándonos, que dejemos de hacer eso y que hagamos esto otro que a él le parece mas interesante? Pues probablemente pensemos de él que es un déspota, y que no tiene tacto, como poco... Pues ahora imaginad por un momento, ¿qué es lo que pensará vuestro hijo/a, si hacéis algo similar con él/ella?


